Hoy se conmemora el 248 aniversario del natalicio de Alejandro de Humboldt

 

Prensa Inparques / San Fernando, 14/09/2017.- El sabio Alejandro de Humboldt, destacado naturalista y explorador alemán de gran significado para Venezuela, nació en Berlín el 14 de septiembre de 1769, fecha que el mundo conmemora este jueves por su importante legado científico en diversas áreas del conocimiento.

 

Considerado el padre de la Geografía moderna universal, reseñó en su obra Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente gran parte de su permanencia en Venezuela, entre 1799 y 1780, durante la cual exploró la Cueva del Guácharo, dando a conocer al mundo sus extraordinarias características. En su honor fue declarada por el Ejecutivo Nacional como Monumento Natural Alejandro de Humboldt, el cual está bajo la administración del Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea).

 

Desde niño Humboldt recibió una excelente educación en el castillo de Tegel y se formó intelectualmente en Berlín, Frankfurt del Oder y en la Universidad de Gotinga. Al llegar a la adolescencia, con notables maestros de la época aprendió sobre Filosofía, Física, Idiomas, Grabado y Dibujo, conocimientos que lo ayudaron más tarde a desarrollar su trabajo, complementado por las enseñanzas de su guía, el naturalista Blumenbach y sus estudios de Botánica con el científico Willdenow, ambos personajes determinantes en la formación de su conciencia naturalista y ecológica.

 

Adquirió sus conocimientos con extraordinaria rapidez y fue una fuente inagotable de sabiduría y puso a la orden del hombre, la ciencia y la naturaleza toda su vida a través del estudio y la investigación. Como resultado de su esfuerzo en su largo recorrido por las colonias españolas de América logró acopiar cantidades ingentes de datos sobre el clima, la flora y la fauna, así como determinar longitudes y latitudes, medidas del campo magnético terrestre y unas completas estadísticas de las condiciones sociales y económicas que se daban en esos territorios.

 

Es aquí en esta tierra de gracia, Venezuela, donde Humboldt y el botánico francés Aimé Bonpland, fascinados por las bellezas naturales de las costas venezolanas deciden explorar Cumaná y sus alrededores por dos meses, luego se internaron tierra adentro hasta atravesar las faldas del Turimiquire y llegar al Valle de Caripe. Fue tanta la diversidad de la flora y la fauna que vieron, que decidieron quedarse y comenzar su trabajo científico de identificación y clasificación ecológica de inmediato.

 

Pese a que tuvieron que luchar contra una naturaleza hostil y hacer el viaje por el Macizo Oriental en mulas o caminando en condiciones verdaderamente aparatosas, la voluntad de Humboldt para colectar y estudiar plantas, animales, rocas y otras muestras, además de transportar pesados y delicados instrumentos de medición, no se resquebrajó. Por el contrario, la majestuosidad de la naturaleza del trópico venezolano y su apetito científico por la flora y la fauna que estaba descubriendo reforzaron en él la convicción de dar vida a una publicación científica que mostrara al resto del mundo las maravillas del nuevo continente y que demostrara la íntima relación entre el hombre y la naturaleza que lo rodea.

 

Desde Venezuela, Humboldt hizo importantes descubrimientos y aportes al campo de las ciencias de la naturaleza. Uno de estos aportes fue la exploración de una cueva a 472 metros de profundidad, algo insólito para la época, acción que lo convirtió en el precursor de la espeleología científica de América Latina.

 

Prensa Inparques / Rafael Ramos.