Inparques celebra 26 años de protección al Parque Nacional Tapo Caparo

Entre los estados Táchira, Mérida y Barinas se ubica el Parque Nacional Tapo Caparo, un espacio bajo resguardo del Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), por la gran riqueza natural que se encuentra en sus 205 mil hectáreas y que hoy arriba a su 26° aniversario, tras ser decretado el 14 de enero de 1993 bajo el Nº 2759, Gaceta Oficial Nº 4548-E.

Su gran potencial hídrico destaca por la existencia de numerosos ríos y quebradas como Canaguá, Guimaral, Mucuchachí, Mucupatí, Aricagua y Tucupido y los ríos Caparo y Camburito, que constituyen el eje principal del Complejo Hidroeléctrico Uribante-Caparo, una de las principales razones de su decreto como parque.

Es hogar de mamíferos como el oso frontino, especie en peligro de extinción; el mono araguato, el zorro guache, la lapa y felinos como el jaguar y el cunaguaro. En cuanto a la avifauna, destaca la presencia del paují copete de piedra, también especie amenazada, y el gallito de las sierras.

Alianzas para la protección del parque

Actualmente, funcionarios de la coordinación de Tapo Caparo realizan de forma permanente actividades recreativas-formativas con grupos estables de instituciones educativas ubicadas en áreas cercanas al parque, con la finalidad de estimular la conciencia ambiental en niños y niñas y que, además, puedan conformarse nuevas brigadas de Pequeños Guardaparques.

Por otra parte, gracias al programa Amigos del Parque impulsado por el presidente del Instituto Josue Lorca y el ministro de Heryck Rangel, se han sumado voluntades para el resguardo de este espacio natural. Tal es el caso de la Unidad de Producción Agroturística Terranova que lleva adelante un plan de reforestación con plantaciones de cacao. Al respecto, el coordinador del parque, Javier Criollo, aseguró que esta unidad se muestra como ejemplo en la diversificación de la producción, pues le apuesta a la reducción de la ganadería extensiva para frenar la degradación de los suelos y así transformar lo que antiguamente eran potreros en bosques productivos.

De esta forma, a 26 años de su creación, desde Inparques se siguen planteando alianzas e integración con las comunidades para el desarrollo sustentable y la preservación de la biodiversidad del lugar. Asimismo, insta a quienes visitan el parque, a hacerlo con respeto por el entorno y con los permisos pertinentes otorgados por el Instituto para la realización de actividades en el sitio.

Prensa Ecosocialismo / Inparques / Sara Ramos

San Cristóbal, 14.01.2019