El Monumento Natural Cerros Ichúm y Guanacoco, se encuentra ubicado al sur del estado Bolívar, entre el Parque Nacional Caura y el Monumento Natural Sierra Marutaní. Pertenece a la provincia del Macizo Guayanés y posee un paisaje de altiplanicie, asociado a ecosistemas húmedos y tepuyanos.
Su máxima elevación es de 1.500 metros en el cerro Guanacoco y comprende las nacientes de importantes afluentes del río Paragua. La superficie de la cumbre del cerro Ichúm es la más extensa de toda la Guayana con casi 2.000 kilómetros cuadrados. Alberga especies con un alto valor ecológico, endémicas de la región de Guayana. Estos dos tepuyes forman parte de un grupo de monumentos que se declararon el 07 de noviembre de 1990 bajo el decreto 1.253, según Gaceta Oficial N° 4.250 de fecha 18 de enero de 1991.
Su decreto surge con la finalidad de preservar ecosistemas de extrema fragilidad que constituyen parte del patrimonio natural, cultural y científico del país. Su objeto de manejo es la protección estricta de sus formaciones montañosas y brindar oportunidades para la investigación científica. Su acceso es restringido, por lo que toda persona natural o jurídica, pública o privada que desee realizar o desarrollar alguna actividad o uso dentro de sus linderos deberá solicitar y obtener la respectiva autorización.
El objetivo principal es proteger los tepuyes conocidos con los nombres de Cerro Ichúm y Cerro Guanacoco, por constituir ecosistemas montanos típicos y exclusivos del escudo guayanés, de extrema fragilidad y con condiciones ecológicas únicas en el mundo, en las cuales se encuentran rasgos y evidencias representativas de la evolución de la vida del planeta, y diversidad de flora y fauna con un alto grado de endemismo.
Cuenta con una superficie de 90.000 hectáreas. La cota del monumento se encuentra por encima de los 800 metros, llegando a alcanzar alturas máximas de 1400 metros en el cerro Ichúm y 1500 metros en el cerro Guanacoco.
Monumento Natural Cerro Ichún y Guanacoco
La flora es altamente especializada y con un alto grado de endemismo, pero ha sido poco estudiada debido a la dificultad de acceso. Sobre los afloramientos rocosos y suelos arenosos de las altiplanicies bajas del cerro Ichúm se encuentran arbustales con especies características de los géneros Humiria, Dacryodes, Miconia, Caraipa, Clusia, Platycarpum, Mabea, Poecilandra, Macairea y Myrcia. En los matorrales o sabanas arbustivas asociadas a ellos, se observan como géneros frecuentes: Byrsonima, Xylopia, Psychotria, Clusia, Clidemia, Psidium y Roupala. Algunas especies de distribución restringida que se encuentran en el cerro Guanacoco son: Brocchinia hechtioides y Navia glandulifera, de la familia Bromeliaceae, Ilex retusa, Gongylolepis benthamiana, Phyllanthus vacciniifolius, Cybianthus breweri, Sobralia infundibuligera, Myriocladus virgatus, Stegolepis grandis, Archytaea triflora, Phoradendron oliganthus, Orectanthe sceptrum, Xyris bicephala, Xyris frondosa, Terminalia quintalata, Cavendishia callista y Miconia ciliata.
La riqueza registrada para la fauna terrestre, a pesar de encontrarse incompleta, se presume que es similar a la de otras áreas de la Guayana venezolana. Destaca la presencia de especies tales como: Marmosa tyleriana, un marsupial endémico de las simas tepuyanas; Chiropotes satanas, una especie de mono barbado, endémica de Brasil, Venezuela y Guyana, y Lepidothrix suavissima, un ave endémica de la región de Pantepuy.





