El Árbol de la Vida. Un tepuy sagrado que se alza imponente sobre la inmensa selva amazónica, guardando los secretos milenarios del pueblo Piaroa.
Ubicado en el estado Amazonas, el Monumento Natural Cerro Autana (Kuwei) fue decretado el 12 de diciembre de 1978. Con sus 1.220 metros de altura, esta espectacular montaña de paredes completamente verticales no solo es una maravilla geológica enclavada en la Guayana venezolana, sino el centro absoluto de la cosmogonía de la etnia Piaroa. Su aislamiento y belleza lo convierten en uno de los destinos de expedición más enigmáticos del planeta Tierra.
El Autana rompe la llanura selvática como un pilar gigantesco. Atravesado por cuevas que forman impresionantes miradores naturales, este tepuy solitario guarda misterios biológicos en su cumbre, a la cual es imposible acceder sin equipo de escalada extremo.
A diferencia de otros tepuyes, el interior del Autana está perforado por un sistema de cavernas formadas hace millones de años. Estas galerías subterráneas atraviesan la montaña de lado a lado, creando inmensas aberturas o balcones en sus paredes verticales.
Para el pueblo Huottöja (Piaroa), el Autana es sagrado. Según su cosmogonía, este tepuy es el tronco talado de Kuwei, el gran árbol de la vida del cual cayeron todas las semillas que originaron los frutos, la selva y los ríos del Amazonas.
La travesía hacia el monumento natural es una expedición en sí misma. Al no existir carreteras, se debe navegar durante días en pequeñas embarcaciones cruzando las aguas negras y cristalinas de los ríos Sipapo y Autana.