El punto geográfico más al norte de Venezuela. Un frágil banco de arena coralina en el inmenso Mar Caribe, santuario vital para la tortuga verde y miles de aves marinas.
Decretado el 23 de agosto de 1981, el Refugio de Fauna Silvestre Isla de Aves es una de las áreas protegidas más remotas y sensibles de Venezuela (Dependencias Federales). Ubicado a unos 500 kilómetros al norte de la Isla de Margarita, este pequeño banco de arena es el lugar de desove más importante de la Cuenca del Caribe para la amenazada tortuga verde (*Chelonia mydas*). Por su altísimo valor ecológico y científico, el acceso civil está estrictamente regulado y es custodiado permanentemente por la Armada Bolivariana de Venezuela.
A pesar de su minúsculo tamaño, Isla de Aves es el epicentro de la vida marina en la región. Durante las noches de la temporada de anidación, la arena se llena de colosales tortugas verdes que viajan desde todo el océano Atlántico exclusivamente para dejar sus huevos aquí.
La isla hace un honor ensordecedor a su nombre. Al carecer de depredadores terrestres (como zorros o gatos), millones de aves pelágicas la utilizan como puerto seguro para anidar directamente sobre la arena y la piedra coralina.
La arena blanca de la isla no es tierra, es el producto de miles de años de erosión de la gran barrera de arrecifes de coral que la rodea por completo, protegiéndola de desaparecer bajo la fuerza del oleaje caribeño.
Levantándose como un vigía de acero sobre la arena, la Base Científico-Naval Simón Bolívar (construida en 1978) es la garantía de la presencia y soberanía venezolana en el punto más remoto de nuestro mar territorial.