Prensa Inparques, Ciudad Bolívar 29/06/2017.- El mágico ambiente del Parque Nacional Canaima, está dotado de innumerables cascadas, sabanas y tepuyes, que son visitados por miles de turistas que cada año. Pero uno de los más hermosos parajes de la Gran Sabana, es el Salto La Golondrina, donde se encuentra una piscina natural para aquellos que deseen nadar.
El Salto La Golondrina o Kauchik-Merú, es una corta caída de agua con una altura de 45 metros, ubicada en la zona oriental del Parque Nacional Canaima, cuyo reservorio es administrado por el Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea).

Paisajes majestuosos
Kauchik-Merú, es de gran impacto visual no precisamente por su altura, sino por sus llamativos colores que componen una armonía perfecta, entre piedras, vegetación, cielo y agua. Las piedras ubicadas en la parte superior, hacen que el arroyo caiga de manera ininterrumpida, para ofrecer un afluente limpio y cálido.
En esta pequeña cascada hay varias churuatas con techos de palmas y un amplio estacionamiento, lo que le permite al visitante también acampar. Además en la misma zona existe un camino donde se puede visitar el Salto Paraíso, haciendo una caminata de 15 minutos aproximadamente. Cabe destacar que al entrar al lugar se observa las normas de convivencia: música hasta la 10:00 pm, no hacer fogatas, ni dejar basura.
Historias de la sabana
El Salto la Golondrina o Kauchik-Merú, según los hermanos indígenas, debe a su nombre a que un día una niña fue raptada por una golondrina. Afirman que en el lugar existe una piedra donde se puede vislumbrar unas huellas.
Cuando visite el lugar no olvide pedirle a un guía Pemón que le relate la historia, ellos ofrecen un paseo donde lo llevaran a ver donde ocurrió el hecho.
Prensa Ecosocialismo y Aguas (Minea) / Inparques / Ligia Ruiz
Fotografías / Cortesía


