Durante los últimos meses la observación de ofidios ha sido muy habitual en el bosque húmedo premontano por el sector La Z del cerro El Chimborazo, del parque nacional Chorro El Indio.
Las especies se han identificado gracias a las publicaciones de usuarios en redes sociales quienes en sus actividades de senderismo en la parte alta de la ciudad de San Cristóbal han logrado fotografiar y grabar a las serpientes durante el día.
Es poco común observar serpientes en horario diurno debido a que su comportamiento es más activo durante la noche, sin embargo, quizás se aparecen a cualquier hora a causa de las pocas actividades antrópicas en el área natural debido a la pandemia por Covid-19, indicó Wualmort Moreno, Jefe Territorial de Guardaparques.
Respecto al video subido en redes sociales, Moreno distinguió a la serpiente, por su estriado y la forma de su cola, dentro la familia Viperidae del género Bothrops denominada como Mapanare, para el caso del género venenoso bothrops, en el estado Táchira se reconocen hasta el momento 4 especies: Bothrops venezuelensis, Bothrops atrox, Bothrops isabelae, Bothrops schlegelii.
De interés, estos ofidios de la familia Viperidae son muy letales en su ataque advierte Dayana Porras, Jefe de la sala técnica, investigación y monitoreo ambienta de Inparques, ya que su dentadura es solenoglifa: dos largos colmillos maxilares móviles unidos a glándulas productoras de veneno; es decir, “el paquete completo: alta toxicidad y un complejo aparato venenoso”, expresó Porras.
Ante las rutas de montaña no controladas en los sectores de la Cueva del Oso, Polígono de Tiro, Pirineos II, y Barrio Sucre; Richard Zambrano, director regional de Inparques Táchira recordó que estas zonas cercanas al parque nacional son el hábitat natural de estas especies; por lo que, no se les debe manipular ni maltratar.
José Biskis, coordinador de Bomberos Forestales, recomienda a los visitantes estar atentos en las zonas usadas para el descanso y evitar introducir las manos en cavidades cercanas a troncos, además, en el caso de presenciar un ofidio se debe:
(1) Evitar molestarlo o acercarse (aún más cuando se desconoce su especie).
(2) Disminuir movimientos de alteración.
(3) No matarlos, los ofidios están en su hábitat natural, quienes se acercan a los bosques montañosos son los únicos invasores.
"La costumbre de las personas al observar cualquier animal que se arrastre sea o no venenoso es matarlo", señaló Biskis.
A pesar que algunas serpientes son venenosas, su ataque en humanos ha sido en condiciones que el animal es alterado o manipulado.
Carlos Maldonano, especialista de la sala técnica, investigación y monitoreo ambiental señala que la importancia en conservar y no matar serpientes se debe a que son animales depredadores de insectos, anfibios, y roedores que con alta tasa de población pueden convertirse en plagas para los habitantes cercanos.
En caso de ser mordido por un ofidio, el accidentado debe actuar con urgencia pero sin pánico, se debe tratar de identificar al animal por su color, forma, y tamaño; ya que servirá en la atención médica para detectar si puede existir o no alguna reacción alérgica ante la aplicación del suero antiofídico, resaltó Moreno.
El estudio e identificación en especies de ofidios es un trabajo que desde Inparques se ha realizado gracias a los registros audiovisuales.
Para más información, aquellos interesados pueden dirigirse a la sede principal ubicada en la avenida 19 de abril por el Parque Recreacional Metropolitano de San Cristóbal.
Prensa Ecosocialismo / Minec / Inparques / Yoser Linares
Fotografía: Álvaro Mendoza