Prensa  Inparques / San Fernando, 10/12/2017.- El 10 de diciembre de cada año se conmemora el Día Internacional de los Derechos Animales, fecha en la que se realizan cientos de acciones mediáticas y educativas, con el principal objetivo de informar a la sociedad sobre las circunstancias en que viven éstos en las principales áreas del mundo donde se les explota y extermina, e impulsar campañas para remediar esta situación,

 

Por tal motivo es que en el Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio de Ecosocialismo y Aguas (Minea), queremos concientizar sobre la importancia de los seres animales en el mundo.

 

Inparques ofrece concientización sobre la importancia de los seres animales en el mundo

 

La Declaración Universal de los Derechos del Animal fue adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal y las Ligas Nacionales afiliadas, en la Tercera Reunión sobre los Derechos del Animal, celebrada en Londres del 21 al 23 de septiembre de 1977, y proclamada por esas mismas organizaciones y personas que se asocian a ellas el 15 de octubre de 1978. Posteriormente fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (Unesco), y por la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

 

El objetivo de conmemorar este día es poner en tela de juicio nuestras creencias más arraigadas, nuestras tradiciones y actitudes hacia un colectivo numeroso, silencioso y silenciado como es el de los animales no humanos. Todo nuestro sistema económico está construido en la explotación de cientos de miles de seres que tienen la misma capacidad de sufrir, de sentir dolor y de expresar emociones complejas, tal como los seres humanos.

 

No es casual que el Día Internacional de los Derechos Animales se conmemore el mismo día en que celebramos el Día Internacional de los Derechos Humanos: los humanos también somos animales, compartimos con éstos un planeta completo que nos ha visto evolucionar en conjunto por millones de años.

 

A los animales nos une principalmente la capacidad de sentir dolor y buscar el bienestar, por lo que, a la hora de establecer un tratamiento ético mínimamente deseable, es evidente que los derechos de los animales (la vida, la libertad, la no tortura, ni ser considerados propiedad), son las únicas maneras de garantizar una vida justa y digna para todos en el planeta.

 

Prensa Inparques / Rafael Ramos

 

Foto: Inparques