Prensa Inparques / Tucupita, 09/12/2017.- Desde el 9 de diciembre de 1989, la capital deltana ofrece a sus habitantes y visitantes un espacio digno para el sano esparcimiento y la conexión maravillosa con el ambiente en el Parque Recreacional Central Tucupita, estado Delta Amacuro.

El Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), se encarga de garantizar la conservación de este espacio recreacional que cuenta con una superficie de 13.5 hectáreas, de las cuales seis están desarrolladas con instalaciones y el resto ofrece áreas boscosas.

El verdor de la naturaleza es la principal característica del que ha sido, por 28 años, un escenario especial para el encuentro de las familias en el estado Delta Amacuro, mediante el desarrollo de actividades ecológicas, deportivas, recreativas, culturales y formativas.

 

En sus 28 años, la capital deltana ofrece a sus habitantes y visitantes un espacio digno para el sano esparcimiento y la conexión maravillosa con el ambiente

Tras su amplia entrada y un punto verde de información de Inparques, niños, niñas, adolescentes, recreadores, padres y docentes son recibidos por técnicos de usos públicos y guardaparques, quienes se encargan de brindar toda la orientación necesaria resaltando la importancia de cuidar las instalaciones y convivir de manera armoniosa con el ambiente.

Además de su vasta vegetación, llena de árboles frutales y forestales como apamate, mango, ceiba, caobo, cedro y cocotero, en su estructura física, el Parque Recreacional Central Tucupita posee sanitarios, salones para reuniones, estacionamiento, caminerías, aparatos infantiles para el entretenimiento de los más pequeños, así como kioscos que sirven para merendar y compartir piñatas.

Otra de las potencialidades de este parque, es que en su zona boscosa se mantiene activo un vivero en el que se realizan también visitas guiadas a grupos escolares que han participado trasplantando especies frutales y forestales.

Prensa  Inparques / Texto: Rossanny Salazar

Foto: Inparques