Prensa Ecosocialismo y Aguas (Minea) / Inparques / 31/03/2018.- Ubicado entre los estados Miranda y Guárico, el Parque Nacional Guatopo arriba a los 60 años de haber sido declarado como el tercer espacio protegido de Venezuela un 31 de marzo de 1958, fecha desde la cual es reconocido por ser garante del agua para la capital del país y para la zona metropolitana debido a los numerosos ríos que nacen en su seno.
Puntualmente, la Selva de Guatopo (nombre en honor a los indígenas Guatopo de la población de Altagracia) fue declarada parque nacional por contener las cuencas hidrográficas de los ríos Lagartijo, Taguaza, Taguacita, Cuira y Tuy, así como sus respectivos tributarios y, parcialmente, la cuenca del río Orituco.
Estas 122.464 hectáreas de belleza natural limitan al norte con la Cordillera de la Costa y con la Llanura de Barlovento; al sur con el Piedemonte Llanero; al este con la continuación de la Serranía del Interior y por el oeste con la continuación de la misma Serranía y con los Valles del Tuy.
Este destino turístico conserva importantes especies arbóreas que predominan en todo su paisaje, representadas principalmente por el cedro amargo, bucares, osos blancos y los populares samanes. A las orillas de sus innumerables ríos y quebradas también abundan cepas de bambúes.
Por otra parte, asiduos y visitantes pueden disfrutar de la diversidad de la fauna que alberga Guatopo: entre los que destacan ocho especies de marsupiales, incluyendo el perrito de agua, pereza de tres dedos, oso melero, y tres especies de cachicamos, entre ellos el cuspón, actualmente en peligro de extinción.
A lo anterior se suman, más de 50 especies de murciélagos y numerosas especies carnívoras. Entre las aves, están el águila arpía, el paují copete de piedra y el cardenalito, más una decena de especies endémicas.
Asimismo, este hermoso parque nacional cuenta con áreas recreativas en las cuales se pueden realizar múltiples actividades (excursiones, caminatas, observación de aves, disfrute de ríos) bajo un ambiente natural y fresco.
También, estudiantes e interesados en general pueden llevar a cabo investigaciones científicas, previa solicitud de los permisos pertinentes en la coordinación de este espacio protegido por el Instituto Nacional de Parques (Inparques).



