Prensa Ecosocialismo y Aguas (Minea) / Inparques / Coro, 13/10/2017.- El monitoreo de fauna en el Parque Nacional Médanos de Coro, espacio administrado por el Instituto Nacional de Parques (Inparques), organismo adscrito al  Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), ha logrado contabilizar 22 especies diferentes de aves migratorias en sus linderos.

El geógrafo Francisco Contreras, profesor de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm), explicó que el Parque Nacional Médanos de Coro es un área propicia para la observación de aves migratorias en los meses de septiembre a octubre de cada año. Dada su posición geográfica, que lo ubica en la zona más norte de Venezuela, es parada obligatoria de estas especies.

Contreras destaca que las aves migratorias que llegan a este parque nacional se caracterizan por habitar en ecosistemas marinos, pequeñas marismas y lagunas artificiales, distribuidas en el Istmo de Paraguaná, el Golfete de Coro y la zona Sur de este espacio en protección.

Entre las especies que se han registrado se encuentran el pato cuchara y el pato malibú, perteneciente a la familia Anatidae; también se encuentran los playeros areneros, coleador, solitario, turco y pecho rufo, de la familia Scolopacidae, así como el atrapamoscas tijereta y el pitirrí gris de la familia Tirannidae. Entre otras especies observadas están el águila pescadora, gallina pico de plata, frailecito, playero cabezón, pico grueso, canario de mangle y la reina migratoria.

La reina migratoria es una de las especies observadas junto al águila pescadora, gallina pico de plata, frailecito y otros.

“Existen peculiaridades entre estas especies como es el caso del playero pecho rufo que viaja desde el norte, llegando a su destino con un plumaje de verano al obtener en su pecho una tonalidad de rojo claro, mucho más claro que el que tenía al emprender su migración; así como la reinita rayada que al migrar tiene un color claro y al llegar torna colores oscuros con rayas en su pecho, de ahí su nombre”, destacó Contreras.

Otro caso interesante es el del atrapamoscas tijereta, proveniente del Sur (Austral), que al migrar se despoja de su cola larga en forma de tijera y al llegar a su destino le vuelve a crecer.

La investigación es el resultado de años de registros georeferenciados, realizados con el apoyo del personal de guardaparques de los Médanos de Coro, llegando a contabilizar de forma general más de 150 especies de aves, lo que corrobora la importancia de las áreas protegidas para la conservación de la diversidad biológica, no solo de Venezuela, si no del mundo.

Prensa Ecososcialismo y Aguas (Minea) / Inparques / Vanessa Salas