Guiados por el clamor de un pueblo cada vez más empobrecido y aislado, que padecía los embates de las decisiones neoliberales del gobierno de Carlos Andrés Pérez, un grupo fieles de soldados del ejército comandado por el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas, Yoel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta y Miguel Ortiz Contreras, se levantaron en rebelión cívico-militar, bajo el nombre de Operación Zamora, el 4 de febrero de 1992.

El Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), conmemora el Día de la Dignidad Nacional, ratificando el compromiso de avanzar en la construcción de la Patria Socialista, en la defensa de la soberanía y de la dignidad patria junto al presidente Nicolás Maduro y el pueblo venezolano.

 

Los hechos

Desde horas de la tarde del 3 de febrero ya se empezaban a gestar movimientos insurreccionales en  Aragua, Carabobo y Zulia. El  entonces presidente Pérez regresó ese día al país luego de una gira por los Estados Unidos y Suiza, quien instalado una vez en la residencia presidencial fue puesto en alerta por el ministro de la defensa, General Fernando Ochoa Antich, por lo que decidió trasladarse al Palacio de Miraflores.

A la medianoche, una unidad de paracaidistas y varios tanques intentaron tomar Miraflores y Pérez escapó nuevamente, esta vez hacia el canal de televisión Venevisión, desde donde condenó la rebelión aproximadamente a la 1:00 de la madrugada del día 4.

En Zulia y Carabobo los rebeldes habían conquistado varios espacios. Sin embargo, en la capital se volvió cuesta arriba la toma del poder político, eje central de la rebelión. Por esta razón y para evitar mayor derramamiento de sangre, el líder de la operación, Hugo Chávez anunció su rendición públicamente, pues en trasmisión televisiva expresó, “Compañeros: lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital; es decir, nosotros aquí en Caracas no logramos controlar el poder” (…) «vendrán nuevas situaciones. El país tiene que enrumbarse definitivamente hacia un camino mejor”.

Los participantes de la Operación Zamora fueron llevados a prisión, pero posteriormente su causa fue sobreseída y se les otorgó la libertad dos años después, durante el mandato de Rafael Caldera.

 

Una rebelión con aires de esperanza

Los escasos segundos que Chávez estuvo ante los medios aquel 4 de febrero de 1992 bastaron para el despertar de la conciencia, para que ese “por ahora” se transformara en la esperanza de un futuro mejor y el pueblo se enrumbara definitivamente hacia el rescate de la dignidad nacional para  hacer de utopías realidad.

Las fuerzas revolucionarias desde ese momento se agruparon para consolidar un poderoso colectivo transformador y constructor de una nueva sociedad. Seis años más tarde, el Teniente Coronel que comandó la rebelión se convertiría en el primer presidente bolivariano de Venezuela.

Desde que el comandante Chávez asumió la presidencia no han cesado los ataques internos y externos a la Revolución Bolivariana. Hoy, a 26 años de aquella gesta, la patria se ve amenazada con más fuerza por las pretensiones imperiales, en complicidad con actores connacionales.

Pero hoy, más que nunca, el ejemplo de aquella perfecta unión cívico-militar es guía para que el pueblo venezolano se mantenga alerta, firme y digno ante quienes pretenden convertir a Venezuela en un campo a expoliar.

Prensa Ecosocialismo (Minec) / Inparques / Sara Ramos / San Cristóbal, 04.02.2019