Parque Nacional Cueva de la Quebrada del Toro arriba a sus 50 años

El Parque Nacional Cueva de la Quebrada del Toro arriba a sus 50 años este 21 de mayo, cuando se cumple un nuevo aniversario de su declaración mediante el decreto presidencial N° 56 de esa fecha del año 1969, bajo la administración y manejo del Instituto Nacional de Parques (Inparques), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (MInec).

Este espacio natural protegido está ubicado en la sierra falconiana, específicamente en el sistema de colinas Lara-Falcón, en jurisdicción del municipio Unión del estado Falcón, al sur de Santa Ana de Coro, y su declaratoria tuvo como objetivo preservar la Cueva de El Toro y el río del mismo nombre, importante recurso para el abastecimiento de agua de las poblaciones El Charal, La Taza, Santa Cruz de Bucaral, entre otras.

Ocupa 4.885 hectáreas (ha) de espacios montañosos y formaciones características de la caverna, la cual cuenta con una longitud de 1.200 metros y está conformada por un río subterráneo, con un embalse de unos 500 m de longitud aproximadamente, navegable en botes pequeños.

Su mayor recurso hídrico es el río El Toro, el mayor río subterráneo conocido en Venezuela, afluente del rio Tocuyo, que drena hacia el mar Caribe. Las elevaciones sobrepasan los 800 metros sobre el nivel del mar (msnm).Su temperatura oscila entre 25 °C y 27 °C, con una precipitación de 1.100 a 2.200 mm y presenta precipitaciones muy altas.

 

 

Dentro de las actividades permitidas en el parque están excursionismo, paseos, investigación científica, acampada y recorridos de espeleología. A este espacio natural se accede por la carretera Coro – Churuguara – Santa Cruz de Bucaral – La Taza, a 9 kilómetros del puesto de guardaparques, en dirección sur-este, se sigue por un sendero para luego arribar al área y su horario de visita está comprendido de 8:00 am a 4:00 pm.

La flora del parque nacional está conformada por una gran diversidad de plantas, las más notables son: helechos, hongos, algas, plantas de la familia del cambur, ocumo, bucare, araguaney, aguacatillo, líquenes, higuerón, guaraba, indio desnudo, apamate y chaguaramo.

Posee una fauna variada de aves, mamíferos y reptiles; entre las aves el más atractivo es el guácharo que lleva como nombre científico Steatornis caripensis, el cual habita en la cueva. Otras aves que se observan fuera de la caverna son el paují, la guacamaya azul, la paloma turca, el arrendajo, el azulejo, el pájaro campanero y las cotorras.

Los mamíferos del parque están representados por el cachicamo, el zorro granjero, el araguato, la lapa, la danta, jaguares, ardillas voladoras, murciélagos monos capuchinos y el cunaguaro. Entre los reptiles destacan  las serpientes mapanare, tragavenado, cascabel, cuaima y tigra mariposa. En otras especies, también se destaca el famoso y endémico Escorpion de Hueque, exclusivo de la sierra falconiana.

 

Prensa Ecosocialismo (Minec) / Inparques/ Melissa Mendoza

San Felipe, 21 de mayo de 2019