Inparques Anzoátegui rememora el natalicio de Andrés Eloy Blanco

“Cuando tú te pongas vieja, cuando yo me ponga viejo, nos quedarán los labios y el silencio”,  Andrés Eloy Blanco. Pensamientos y frases como ésta, quedaron en la mente de millones de venezolanos y personas en el mundo, pues este personaje de la historia de Venezuela trabajó desde muy joven para convertirse en un ícono de la escritura y la poesía.

Andrés Eloy Blanco, orgullo venezolano, nacido en Cumaná, estado Sucre, el 6 de agosto de 1897. Abogado, escritor, humorista, poeta y político.  Se graduó en Derecho en 1918, cuando ya había publicado sus primeros versos.

Fue además ensayista y dramaturgo. Su consagración definitiva la logró cuándo ganó el Concurso Hispanoamericano de Poesía auspiciado por la Real Academia Española en 1922.

Su obra está editada en diversos libros, entre los que se destacan: Giraluna, El Huerto de la Epopeya, Navegación de Altura, La Aeroplana Clueca, Vargas, Tierras que me oyeron, y Albacea de la Angustia.

Al triunfar la Revolución, el 18 de octubre de 1945, ocupó el cargo de presidente de la Asamblea Constituyente (1947), y en 1948 el de ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Rómulo Gallegos.

 Los anzoatiguenses sienten orgullo de que el principal espacio natural y recreacional de la zona metropolitana del estado, lleve el nombre de Andrés Eloy Blanco. El parque funciona desde Mayo de 1982, por el decreto 1.460 el 4 febrero de 1987 y cuenta con 31 hectáreas de extensión, que albergan una vegetación de bosque seco tropical.

Este espacio natural está ubicado en la avenida Prolongación Paseo de la Cruz y el Mar, del municipio Juan Antonio Sotillo. Actualmente, el Instituto Nacional de Parques (Inparques), en el estado Anzoátegui, mantiene sus instalaciones, donde planifica y desarrolla actividades recreacionales y deportivas.

Para los nativos del estado, hablar del Parque Andrés Eloy es sinónimo de recreación y diversión para los grandes y pequeños de la casa.

Prensa Ecosocialismo (Minec) / Inparques / Jesús Rivero