El 19 de diciembre del año 1825, el Libertador Simón Bolívar firma el decreto de Chuquisaca, el primer documento conservacionista ambiental de mayor importancia en Suramérica a lo largo del siglo XIX, el cual deja constancia de su visión sobre la necesidad continental de preservar y cuidar a la naturaleza.

Este decreto, emitido en Chuquisaca, Bolivia,  fue una respuesta a los grandes problemas ambientales, causados por la explotación de las pieles de animales y la desforestaron de los bosques, afectando significativamente el ambiente; fue dirigido al buen uso, aprovechamiento de los recursos naturales y al bienestar del ambiente en el extenso territorio de la República, refiriéndose en aquel entonces a la Gran Colombia.

El Libertador Simón Bolívar expresó: “Lo que se destruye es inútil a todos… y aquí no habrá sino inmensos desiertos propios para vivir al abrigo de estos males. En una palabra, lo que se destruye es nuestro y ya nos queda poco que destruir”.

Es por ello que el Decreto de Chuquisaca, buscaba cultivar la sensibilidad por el bienestar de la naturaleza, difundiendo a los dirigentes y pobladores el cuidado de los bosques, los suelos y las aguas que constituyen la riqueza de la nación, conservando así la calidad de vida de los habitantes de la Patria.

En el escrito el Libertador decreta:

  • Que se visiten las vertientes de los ríos, se observe el curso de ellos y se determinen los lugares por donde puedan conducirse aguas a los terrenos que estén privados de ellas.
  • Que en todos los puntos en que el terreno prometa hacer prosperar una especie de planta mayor cualquiera, se emprenda una plantación reglada a costa del Estado hasta el número de un millón de árboles, prefiriendo los lugares donde haya más necesidad de ellos.
  • Que el director general de agricultura proponga al gobierno las ordenanzas que juzgue convenientes a la creación, prosperidad y destino de los bosques en el territorio de la República

Dado en el Palacio de Gobierno en Chuquisaca a 19 de diciembre de 1825.

Después de 192 años de este Decreto, la Revolución Bolivariana continúa con la  tarea fundamental de conservar el ambiente del Continente Americano, siguiendo el pensamiento más naturalista y futurista de la historia, que dejó el Libertador Simón Bolívar, a través del quinto objetivo histórico del Plan de la Patria, legado del Comandante Hugo Chávez.

Prensa Ecosocialismo / Inparques/ Yulimar Pacheco

 San Carlos, 19 de diciembre de 2018